Cerraduras de seguridad invisibles – Máxima protección al alcance de su mano

cerraduras de seguridad invisibles

El progreso tecnológico, lamentablemente, no solo ayuda a mejorar el estilo de vida, en ocasiones se vuelve contra nosotros perjudicándonos. Esto es lo que sucede con el método bumping para abrir cerrojos sin forzarlo que, superando la aplicación profesional por parte de los cerrajeros, cada vez más es utilizado con fines criminales. Por suerte, esta complicación es vencida instalando cerraduras de seguridad invisibles.

La técnica del bumping se utiliza en cerrajería, de forma lícita, desde la década del 70. Su función es destrabar los cilindros, permitiendo la apertura, sin usar palancas u otros métodos que dejan marcas. Pero, fue en el año 2002 que comenzó a notarse el serio problema de inseguridad doméstica y comercial asociado.

Actualmente, se sabe que bandas organizadas, con entrenamiento militar, la emplean en objetivos específicos cuidadosamente elegidos. Además, como ha sido tan difundida a través de vídeos por Internet, también los delincuentes comunes la conocen y son capaces de abrir todo tipo de equipo mecánico, inclusive los de las llamadas puertas de seguridad.

¿Cómo podemos defendernos?

Las cerraduras invisibles son la respuesta a dicha problemática, puesto que se usan únicamente por el lado interno de la barrera, puerta o ventana, y carecen de orificio para insertar la llave, con lo que garantizan máximo resguardo y total discreción; en especial si se combinan con el sistema tradicional. Ya que, mientras más elementos estorben la acción del malhechor, mayores probabilidades hay de que este abandone y decida buscar una opción sencilla.

El novedoso sistema funciona con un mando a distancia que permite entrar con rapidez cuando se desea. El alcance del dispositivo está en un rango entre 5 y 10 metros. Cada cerradura puede programarse en sintonía con 16 o menos controles diferentes; y, estos requieren dos pilas AA que funcionan hasta por 10 meses, con unas 20 aperturas al día, en promedio.

Los dispositivos de seguridad invisibles se instalan de manera fácil en cerramientos de madera, metal o cristal, utilizando tornillería o pegamento. Incluso existe un modelo con sistema mejorado redundante proporcionado por la adición de un segundo motor que destraba el primero de inmediato, en caso de una emergencia.