Curso carnet manipulador de alimentos garantiza una gestión positiva y segura

Curso carnet manipulador de alimentos

El curso carnet manipulador de alimentos debe recibirlo, según la ley, todo aquel que por sus labores entra en contacto directo con estos productos, en cualquiera de las etapas (fabricación, empaquetado, acopio, transferencia, abastecimiento, preparación y servicio). Antes del 2010 la formación era responsabilidad exclusiva de la administración pública, pero ahora, además es impartida por empresas especializadas en el sector.

El procedimiento para obtener la credencial es definido por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN). Esta permite a quien lo recibe operar con confianza en la industria de la restauración y la hostelería. En cada caso, el dueño del establecimiento es el ente responsable de que sus trabajadores posean dicha certificación.

Algunos aspectos del contenido del curso  

Entre los deberes del manipulador de alimentos se encuentra la prevención de riesgos asociados a la labor que pudieran afectar la salud de la clientela, por medio de la ejecución de aquellos pasos establecidos en una correcta gestión. También debe estar familiarizado con la metodología necesaria para mantener una higiene óptima del lugar.

En el entrenamiento la persona conoce las formas en las que comúnmente se contaminan los alimentos:

  • Física: provocada por la presencia de objetos que caen sobre estos, como trozos de pintura descascarada, cabello, bandas adhesivas, botones, zarcillos, etc.
  • Química: la fuente más común proviene de los productos de limpieza, sustancias intrínsecas (hongos, almendras amargas, etc.) y las añadidas para el procesamiento.
  • Biológica: es la causa de mayor importancia. Puede ser macroscópica (principalmente insectos y roedores) o microscópica (virus, bacterias y parásitos).

Asimismo, se hace un fuerte énfasis en la parte de higiene personal. Los participantes aprenden a utilizar los gorros para impedir la caída de cabellos sobre la comida; a lavarse las manos con el método y la frecuencia adecuada; a no usar accesorios durante la jornada laboral y a conservar las uñas limpias, sin barniz y permanentemente recortadas al mínimo.

En el trabajo, los empleados no pueden fumar, comer ni mascar chicle mientras ejecutan sus funciones; limpiarse el sudor con las manos; hablar, toser o estornudar en dirección a los alimentos; peinarse o acicalarse, etc. Las medidas garantizan que la ingesta sea segura para to