Qué tener en cuenta al traducir contenidos de audio y vídeo

La traducción de contenidos de audio y vídeo son la especialidad de las empresas de traducción audiovisual. A diferencia de la traducción técnica o la traducción jurídica y jurada, la traducción audiovisual presenta una serie de características que la convierten en una de las especialidades más complejas y variadas dentro de la industria de la traducción. Esta disciplina dentro de la traducción exige conocimientos vastos y profundos sobre multitud de materias. Por ello, la traducción audiovisual, a diferencia de la traducción técnica, jurídica, financiera, comercial o jurada, conlleva trabajar en equipo con diferentes expertos: traductores, revisores, ajustadores de audio y vídeo, ingenieros de sonido, ingenieros informáticos, maquetadores, diseñadores gráficos, técnicos en vídeo, etcétera.

A consecuencia de esta característica de la traducción audiovisual, el trabajo en equipo, lo más habitual es recurrir a agencias de traducción audiovisual, en vez de a traductores autónomos. Gestionar un encargo de traducción audiovisual implica dotes de coordinación entre los diferentes profesionales que participan en el proyecto y mucha experiencia para anticiparse a cualquier problema o contratiempo, algo frecuente en este sector.

Los clientes llaman a la puerta de las empresas de traductores audiovisuales cuando necesitan traducir algún contenido audiovisual, traducir un guion cinematográfico, los subtítulos de una película o de un documental, contratar un locutor profesional para su vídeo corporativo, etcétera.

 

En resumen, si desea contratar una empresa de traducciones audiovisuales, consulte en internet, asegúrese de su experiencia en el sector, pida referencias de trabajos anteriores, exija certificados de calidad internacionales, como ISO 9001 e ISO 17100, pida garantías posventa, etc. Compruebe también las capacidades de la agencia. Algunos solo ofrecen traducciones audiovisuales a los idiomas más comunes, como el francés, el alemán, el italiano o el inglés, pero no a otros idiomas menos demandados como el árabe, el ruso, el chino o el japonés. En estos últimos idiomas, son precisos conocimientos más avanzados, no solo lingüísticos, sino de autoedición y maquetación, al tratarse de diferentes alfabetos al nuestro. Solicita su traducción audiovisual.