Oct 29

Tecnología: blow molding machines

Blow molding machines

En la actualidad, el plástico es utilizado industrialmente para la comercialización de un gran número de productos; diariamente es visto en las bebidas, artículos de limpieza, medicamentos o alimentos, pero, muchas personas desconocen cómo son realizados los envases, una de las técnicas se basa en la utilización de blow molding machines (máquinas de moldeo por soplado).

En ese sentido, el plástico se compone de polímeros que son moldeados al aplicarles cierto grado de presión y temperatura (termoplásticos); tiene propiedades muy buenas como su ligereza aunque a su vez rigidez, resistencia a agentes químicos, maleabilidad, baja densidad, impermeabilidad y bajo coste de producción. Es decir, es una excelente opción de negocio por su rentabilidad, sin considerar que es 100% reciclable.

Su uso empezó a tomar fuerza a mediados de 1950, cuando se demostró que era económico producirlo y más versátil que el vidrio. Básicamente se funde el material en un molde con la forma que ha sido solicitada.

Para la fabricación de los recipientes se utiliza gran variedad de materiales, entre los que se pueden mencionar:

  • Polietileno de alta densidad
  • Polietileno de baja densidad
  • Politereftalato de etileno
  • Policloruro de vinilo
  • Polipropileno
  • Poliestireno

Asimismo, en la elaboración de éstos contenedores se utiliza una técnica que se puede catalogar como la más común y segura para la manufactura de envases huecos como botellas: el moldeo por soplado, puesto que no requiere la unión de varias caras para lograr el producto, que trae como consecuencia fragilidad y mayor trabajo operativo.

Esta tecnología tiene 4 etapas, la primera consiste en lograr la preforma del material previamente fundido, en esta etapa hay varias opciones como inyección, extrusión y coextrusión. De allí, el polímero pasa al molde donde será soplado con aire para dar su forma final, proceso de enfriamiento y, por último, expulsión.

Las ventajas del moldeo por soplado son: altos números de producción, poco desperdicio, energéticamente barato, buen control de fragilidad y peso con el espesor de las paredes del recipiente, no requiere acabados posteriores.

Para lograr lo antes mencionado, es indispensable un buen manejo de variables como temperatura, presión, velocidad y tiempo de cierre del molde, así como las propiedades fundamentales del material a tratar.