Videógrafo: una profesión con un abanico muy amplio de posibilidades

Sorprende que cuando busquemos la palabra videógrafo solamente nos aparezcan referencias a eventos como bodas. Si bien es cierto que en la mayoría de estos eventos siempre se cuenta desde hace algunos años con su presencia no se dedican solamente a ellos.

Una boda es el evento más importante quizás de nuestra vida, y por ello queremos poder recordarlo de manera vívida y con la mejor calidad  siempre. Por ello, en cuanto lo permitieron los avances en las cámaras el reportaje  fotográfico pasó a completarse con un trabajo en vídeo de esos momentos tan especiales.

Pero nos resulta chocante que esta profesión se haya visto anclada de alguna manera a este tipo de eventos. Sobre todo por la gran polivalencia que le podemos sacar a un trabajo en vídeo.

 

Una profesión más allá del altar

Cuando hablamos de profesionales que se dedican a hacer trabajos a través del video prácticamente abrimos un abanico enorme de posibilidades en las que trabajar. Contando con que dentro del equipo disponen de las más modernas cámaras, micrófonos y equipos de edición.

Juntemos a esta ventaja el gran protagonismo que ha ido adquiriendo el  formato del video en nuestra sociedad. Es un formato mucho más ligero de ver, llega directamente a captar la atención de nuestro público y se comparte de una manera sencilla.

En el marketing digital está sustituyendo de manera vertiginosa a otros tipos de publicaciones como los artículos o los podcast. Por tanto no nos extrañe que en muy pocos años el formato video haya sustituido los textos  de los blogs de las  páginas  web de  diferentes empresas.

 

Videos corporativos

Los videógrafos son los encargados de darle un hilo a lo que nuestra empresa quiere transmitirle a los clientes acerca de sus valores, matas, su parte humana… Se trata de un trabajo mucho más minucioso que el de un documental en el que se explica el funcionamiento de esta, se ven sus instalaciones o se muestran los productos.

Requiere un trabajo de síntesis puesto que la duración de los videos no debe sobrepasar los dos minutos aproximadamente para no perder el interés del público, debe conseguir transmitir ideas y provocar emociones en sus espectadores y además conseguir sorprenderles.

Los vídeos corporativos Madrid son la herramienta más potente de publicidad y de fidelización que podremos encontrar hoy en día.

 

Entrevistas y reportajes

Realizar un reportaje o una entrevista no consiste solamente en encender la cámara y en darle al On. Hay un trabajo profesional detrás, desde el encuadre de la cámara a captar los pequeños detalles como gestos, bajadas de miradas, un plano directo de manos…

Detalles que solamente un profesional es capaz de captar mientras está trabajando o de aconsejarnos un fondo de pantalla, un determinado plano o un encuadre. El trabajo posterior de edición es muy importante, se tiene que hacer un síntesis de lo más relevante, quizás darle hasta una “vuelta de tuerca” a partes del vídeo, conseguir la mejor calidad, etc.

 

Spots

Quizá otro de los elementos  más conocidos de la nueva era de las  tecnologías es la capacidad de conseguir hacer spots que sean prácticamente idénticos a una película pero con una duración más corta.

Estos nos tienen que transmitir un mensaje, por lo tanto tendrán que ir dirigidos a un público concreto o target (en esto influye la velocidad de las imágenes, la iluminación, la escenografía, la música elegida…).

Tienen que conseguir captar nuestra atención desde el momento cero y mantenerla hasta el final y sobre todo crearnos una necesidad o un deseo. El videógrafo es el profesional que se encarga de que todas estas ideas se materialicen.

Estos son solamente tres  de los campos a los  que se dedican los videógrafos profesionales (podríamos hablar de graduaciones, entregas de premios, videos de despedida…) y estamo seguros de que su abanico de posibilidades se irá abriendo al ritmo al que avanza la tecnología.